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LA DANZA DE LA LLUVIA - tradición del desierto

Nubes en el secano lavallino.


Llové cielito, llové,

 

humedecenos el alma

 

para que crezca el junquillo,

 

la jarilla y la retama.


 

Llové cielito, llové;

 

llové cielito, llové.


Caluyo del desierto (Kaluyo)
Letra y Música: Sandra Estela Amaya


Lsequía

Por: Enrique Guerrero.

Alguna vez, soñó con ser río... 

La memoria del pueblo lagunero, volaba en el tiempo. Lejos estaban los días en que Hunuc Huar proveía agua de los cerros y el lucero se reflejaba en las lagunas, tras un breve paseo con la luna.

 

Había agricultura, caza, pesca y el bien preciado del agua, hasta que un día llegó un hombre de otras tierras y los dioses dejaron de escuchar... de proveer.

 

Se secaron las lagunas y los rituales ancestrales se debilitaron, perdiendo el control que ejercían sobre los elementos.

 

El fantasma de la sequía asedió con sus andrajos el suelo fértil, agrietando de a poco los misterios de la tierra y derrotando el sueño esperanzado de las semillas.

 

¡Kalue[*], Kalue!, grita el hombre a los cuatro vientos, en una súplica inconmovible.

 

El pueblo Huarpe que no se sienta a esperar, busca y pide agua.


[*] kalue: (del huarpe) agua.

De los "Apuntes del camino", febrero de 2018.




LDanza dllluvia

Adaptación Enrique Guerrero.


Las pocas casas dispersas en la inmensidad de los médanos, anuncian con su humildad silenciosa, la llegada a Lagunas del Rosario.


Llegando a Lagunas del Rosario.

Es 22 de enero y a los cantantes, "guitarreros" y vecinos, se les ha sumado el santo.


La gente del pueblo lagunero, con una devoción poco usual se alista para bailar fuera de la casalo que sea necesario: ¡hasta que llueva!


Fidel-Roig-Matons
Colección Vestigio Huarpe
 de Fidel Roig Matóns.

Las creencias ancestrales, los ritos del agua, las oraciones y las cuecas cuyanas, se entrelazan tan estrechamente, que el paganismo comienza a ser una metáfora.

La imagen de San Vicente preside la celebración, dentro de un fuentón, "con el agua hasta las rodillas", alumbrado por velas encendidas, que aportan al momento, el peculiar aroma del sebo quemado.

Unos dicen que es San Vicente de Ferrer, otros de Paul, lo cierto es que el santoral del 23 de enero, le corresponde al primero.

- ¡Hay que tener mucho ojo y no equivocarse de santo, (comenta una vecina), porque en lugar de lluvia, nos va a caer la seca!


- ¡Cómo aquella vez que trajeron a San Vicente de Paul!... (acota otra).

De a poco y de todas direcciones, llegan los vecinos portando bandejas con comida y dejan alguna que otra empanada, a medida que pasan junto al santo, y los más entusiastas, hasta le hacen brindis con el vaso de vino en alto.


Guitarreando, cuecas cuyanas.
El festejo que había comenzado nueve días antes, hoy concluía con el rezo del santo rosario, la cena y después, la tan ansiada "ceremonia de la lluvia"

Y así comienzan a sonar las cuecas cuyanas, sacudiendo la arena dormida, sobre la mansedumbre geográfica de los médanos.

La gente no demora en salir a bailar "a pata pelada", en honor a San Vicente, esperando que arrime nubes de agua al secano.

De a poco la felicidad se abraza a la esperanza, y cada "aro aro", se va convirtiendo en la oración del momento.


- ¡Bailemos, que aún nos faltan treinta y ocho cuecas, para completar las cuarenta!, grita alguien entusiasmado, que entre vueltas y medias vueltas, se entrega al juego amoroso de la seducción, paseando con gracia el pañuelo.


Han dado "las doce de la noche" y el cumpleaños tan ansiado ha llegado.

- ¡Quizás llueva, quizás no!, ¿y si no llueve?... 



Viajera nube del campo,


no pasés moviendo arena,


bájate en gotitas frescas,


 que no se quede la seca.



San Vicente, aquí en el monte


del desierto lagunero,


tiene vino, tiene velas,


cuequeros y guitarreros.


Caluyo del desierto (Kaluyo)
Letra y Música: Sandra Estela Amaya

¿Y si no llueve?...  Alguien me contó por ahí, que "ponen al santo en penitencia", enterrándolo cabeza "pa´bajo" en el corral de los chivos, ¡hasta que llueva!



Como siempre, me despido con un abrazo cordial y el deseo de que la vida, nos brinde buenos senderos para andar.


                                    







Preservar el patrimonio cultural y las tradiciones, constituyen los únicos caminos posibles, para mantener vigente la historia de nuestros orígenes.


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