CIUDAD DE MENDOZA Cascada SAN ISIDRO - Las Heras - MENDOZA (2012) RETORNO A LA PATRIA del Gral SAN MARTÍN - Cajón del Manzano - Tunuyán - MENDOZA Casucha del Rey Puquios - Las Heras - MENDOZA Puente LA ROCA (GAM 8), sobre el río Mendoza camino al Co. Penitentes - Las Heras - MENDOZA Luna sobre el Co. Arco - Las Heras - MENDOZA Ruinas de las Minas Jesuitas de Paramillos - Las Heras - MENDOZA Atardecer en Lagunas del Rosario - Desierto de Lavalle - MENDOZA Cerro Comición - Luján de Cuyo - MENDOZA Capilla Nuestra Señora de las Nieves, ladera Co. Banderita Sur - Puente del Inca - Las Heras - MENDOZA Camino a Manantiales - Tunuyán - MENDOZA Cascada en la Quebrada de los Berros - Luján de Cuyo - MENDOZA Estación GUIDO - Tren Trasandino - Las Heras - MENDOZA Altos Limpios - Lavalle - MENDOZA Casa de las Bóvedas -Estancia Molina (1760) - Maipú - MENDOZA

EL ÑANDÚ, Leyendas Mendocinas.

Surí (quechua) o hullu (huarpe), en los petroglifos del Cerro Tunduqueral - Uspallata

CUYUM, Tierra De Arenales.



Tierra de arenales, tal el nombre que le dieron nuestros originarios, a una región situada en el centro oeste de la República Argentina.

En ella se asentaba el pueblo huarpe, que poblaba las margenes de ríos y lagunas, y hablaba el Millcayac, Allentiac o Huarpe Puntano, según se encontraran en Mendoza, San Juan o San Luis.

En los últimos años del (1)Tawantinsuyo, los huarpes fueron dominados por el (2)incario, adquiriendo conocimientos del idioma quechua y formando parte del sistema tributario inca.

Tal situación facilitó la labor de los conquistadores españoles, cuando llegaron al Valle de Huentota (Valle de guanacos) , al encontrar una población, que lejos de consagrarse a la guerra, había adoptado un modo de vida sendentario, dedicado a labores agropastoriles.

Del lado oeste de la Cordillera de Los Andes, picunches, huiliches y pehuenches, tribus conocidas por su alto grado de belicosidad, lucharon contra incas y españoles sin ser sometidas. Los conquistadores los llamaron, araucanos.



Leyenda del ñandú

Adaptación Enrique Guerrero.

Los huarpes se habían dispersado por vastas franjas del árido Cuyum, prefiriendo hacer sus asentamientos, a diferencia de la antigua cultura Agrelo, sobre la margen norte del río de Cuyo (río Mendoza) y lagunas del norte mendocino.

Cerámica huarpe.
Los caciques que gobernaban estas tierras, llevaban una pacífica convivencia, por lo que lejos de dedicarse a la guerra, centraban sus actividades en los cultivos, recolección de frutos, caza y pesca.

Desde Unos arenales y algarrobales muy lejos, nombre que le daban a las Lagunas del Guanacache, llegaron noticias de que tribus belicosas venidas del norte, se estaban sumando a otras del oeste, con la intención de invadirlos.

Cuando el cacique quiso reaccionar, ya era demasiado tarde, se encontraban totalmente sitiados.

Ante el inminente ataque, dos jóvenes recientemente desposados, se ofrecieron de voluntarios para cruzar el cerco enemigo y pedirle ayuda a los aliados del este, en la comarca de Corocorto.

Pareja de jóvenes huarpes.
Esperaron pacientemente a que oscureciera, para dar inicio a la peligrosa travesía.

Salieron amparados por las primeras sombras de la noche, buscando atravesar aquellos campos donde los jarillales, algarrobos y chañares, los ocultaban con mayor eficacia, de la vista enemiga

Tras un día y medio de marcha, fueron sorprendidos por un pequeño grupo de guerreros, los que al verlos, salieron en su persecución. 


La pareja comenzó a correr siempre junta, esquivando boleadoras, flechas, lanzas y lazos, si que nada pudiera detenerlos.

Las horas, la fatiga y el esfuerzo extremo, no hicieron mella en su determinación, muy por el contrario, en cada minuto que pasaba, una fuerza inspiradora los empujaba, alentándolos en la rauda marcha emprendida.

Casal de ñandúes, en el pedemonte mendocino.
De a poco y sin que lo advirtieran, sus piernas y brazos se fueron transformando y sus cuerpos comenzaron a cubrirse lentamente de plumas, hasta que finalmente perdieron la forma humana,  para convertirse en dos hermosas aves, que corrían velozmente.

Y así se escaparon y llegaron hasta la tribu aliada, la que tras recibir el pedido de auxilio, se organizó rápidamente y partió, rodeando a los invasores y obligándolos a que se retiren de sus tierras.

Cuentan además, que a partir de ese día el hullu (ñandú), comenzó  su vida en las Tierras de Arenales.





El ñandú


Debido a la similitud con el avestruz africano, a esta ave endémica de América del Sur, se la mal llama avestruz americano.

Ñandú petiso, cordillerano o andino.
Los pueblos originarios lo conocían con nombres, tales comohullu (huarpes), ñandú (guaraníes), sury (quechuas), mañik (mocoví y tobas), oóiu (tehuelches) y choike (mapuches).

Ellos los cazaban con (3) boleadoras choiqueras, para aprovechar: carne (consumo), cuero (elaborar morrales y tabaqueras), plumas (adornos),  grasa (para impermeabilizar los lazos que hacían con sus tendones) y huesos de las patas (puntas de flechas).

Al pichón que comienza la muda del plumón, lo llamaban charito y al joven por la torpeza, charabón.


Dichos y refranes criollos
del ñandú


La Pampa tiene el ombú, Mendoza tiene Los Andes, ¿qué tendrá el ñandú que pone huevos tan grandes? (relación del Pericón Nacional).

"Boleando" de Molina Campos - pintor y dibujante argentino.
témpera sobre papel , 35x53 cm (1957)
Buen año dijo el ñandú y no tenía más que un huevo (estar conforme con lo que se tiene).

Como suri contra el cerco (andar de mala suerte).

¡Cosa bárbara, correr como ñandú en burro! (dícese al que fantasea mucho).

¡Eha, sus y traga el ñandús! (alude a las personas que cuando comen, tragan sin masticar bien).

"En el jagüel" de Carlos Montefusco
pintor y dibujante argentino.
¡Qué sabe el ñandú del freno! ( al que habla más de lo debido).


Ñandú que escapó una vez, desde lejos echa a correr (se refiere al que aprende del error).


Desconfiado como ñandú tuerto (a las personas desconfiadas en extremo).



DECLARACIÓN DE MONUMENTO NATURAL PROVINCIAL
 A ESPECIES ANIMALES SILVESTRES
Ley 6599

LEY 6599 declara Monumento Natural Provincial a Especies Animales Silvestres.




Como siempre, me despido con un abrazo cordial y el deseo de que la vida, brinde buenos senderos para andar.


(1) Tawantisuyu: división territorial del Imperio Inca. Es un nombre compuesto por dos voces quechuas, tahua o tawa: grupo de cuatro elementos y suyo: región, área o nación.

(2) incario o incanato: estructura política, social y económica del Imperio Inca.

(3) boleadora choiquera o ñanducera: arma o instrumento de caza arrojadiza, creada por los aborígenes de la Patagonia y las Pampas. 
Consta de tres piedras pulidas de forma esférica, unidas por tientos o tiras de cuero de guanacocuero del cogote o tendón de la pata del ñandú. La boleadora choiquera posee piedras más pequeñas, que la de caza mayor (guanacos o caballos) y tientos más largos.




Otros temas que quizás te puedan interesar:

  
* Ley 6599 - Protección a Especies Silvestres.


Leyenda del Viento Zonda.


HUELLAS-CUYANAS

Hunuc Huar: leyenda huarpe.



HUELLAS-CUYANAS

Leyenda del Cerro Punta Negra.


HUELLAS-CUYANAS

Laguna de La Niña Encantada.


HUELLAS-CUYANAS

Chañares de la India Muerta.




CAPILLA DE SAN JOSÉ - Lavalle

Campanario de la Capilla de San José (Lavalle). 2018

Nació con el agua del río Mendoza,
que durante las crecidas llegaba a sus puertas.
Sus adobes atesoran la paja del trigo,
que alguna vez alfombró, 
la fertilidad olvidada, del distrito San José.

Vigas de árboles escuadrados a hacha,
horas de trabajo sin descanso,
reducciones y encomiendas españolas,
la voz silenciada del pueblo huarpe.

Apuntes del camino: San José, 06 de mayo de 2018.

La Ruta 40  nos condujo por un mágico paisaje otoñal que se deshacía en ocres, sobre su traza envejecida de baches, hasta la Picada o Calle de los Huarpes, distante a 72 km de la ciudad de Mendoza.

Rebaños a orilla de la Picada Huarpe. 2018
Luego de internarnos 29 km, por una cortada arenosa y salina, bordeada de matorrales espinosos y rebaños de cabras, llegamos a un desvío prolijamente regado, que finalizaba 3,5 km más adelante, en la capilla centenaria.


La fiesta en honor a San José, que inicialmente se celebraba el 19 de marzo (Día del Artesano), se trasladó para el 01 de mayo, día de San José Obrero, por cuanto la mayoría de la gente se ausentaba del pueblo, para ir a trabajar a zonas distantes, en la cosecha de la vid.

Llegando a la capillita. 


Doña María "Elsa" Villegas. 2018
Recién llegados y tras andar unos pocos metros, nos encontramos con Doña María "Elsa" Villegas, perteneciente a una de las familia más arraigadas y tradicionales de San José.

Un antepasado suyo construyó el templo y ella tuvo el honor, de estar a cargo del cuidado de las llaves y la capilla (capillera), por muchos años.

Su figura está íntimamente ligada a la historia del lugar, además de ser emblemática y familiar, para quienes tenemos el privilegio de asistir, a estas sencillas celebraciones del desierto lavallino.


Puestos de venta, en la calle de ingreso. 2018
En la calle se respira un aire de discreta felicidad y entre los puestos de venta de artesanías y comidas, se mezclan guitarras, tonadas y curiosos, que se pasean despreocupados por el paraje, que está de fiesta.



Capilla de San José 

(1863)


La Capilla de San José junto con la Capilla del Rosario de las Lagunas del Guanacache, y la Capilla Asunción de la Virgen del Tránsito, de Asunción; constituyen un grupo humilde de templos, conocidos como las Catedrales del Desierto de Lavalle.

Campanario y arbusto de jarilla de los médanos
 (Larrea divaricata). 2018
La capilla de estilo colonial y arquitectura sencilla, está localizada a unos 300 m al oeste del río Mendoza.

Se distingue de las otras del desierto, por la forma piramidal del  techo o cúpula del campanario, sobre el que se asienta la cruz principal, que se divisa a la distancia.

No posee un campo santo contiguo, como las del Rosario de Guanacache (Lavalle) o la del Rosario, del Antiguo Valle de Barrancas (Maipú). El modesto cementerio del lugar, está a unos 50 m más allá del río.

Campanario de la Capilla de San José, Lavalle (vista desde el fondo). 2018
COORDENADAS SEXAGESIMALES
Latitud:  32°23'37.14"S  
Longitud:  68°14'24.24"W 

Distribución de la Capilla de San José.

Se ingresa a la nave, atravesando un atrio sencillo con piso de tierra, que continúa en una galería lateral, que bordea el templo, para luego pasar frente a la sacristía.


Los postes que soportan el techo de las galerías, se asientan sobre traviesas de madera, que impiden su hundimiento en el suelo.

Atrio y cruz atrial, de la Capilla de San José. 2018
Toda la construcción, posee un techo de suave pendiente, construido con torta de barro y paja, asentado sobre  cañas y vigas de troncos de álamos, escuadrados con hacha.

A la izquierda de la puerta principal, se encuentra la cruz atrial.


Las paredes son de adobes y según cuentan, fueron cortados con barro y paja del trigo, que alguna vez alfombró estos rincones, que hoy claman de sed. 

Nave de la capilla San José. 2018
Consta de una nave única, a la que se puede acceder por la puerta principal que está en el frente o por la lateral, que da a la galería.

Junto al altar y a la izquierda, esta la puerta que comunica con la  sacristía.

Posee diez bancos de madera de color marrón, seis en el centro y dos a cada uno de los lados, sobre un piso calcáreo que contrasta con el resto de la edificación.


Como en todos los templos de estilo colonial, el altar está adosado al retablo, por cuánto el celebrante oficiaba la misa, de espalda al pueblo y en latín.

Retablo e imágenes de la capilla. 2018
El retablo está pintado de vivos colores, entre los que sobresalen amarillos y verdes, al igual que en la Capilla del Rosario de Guanacache y del Rosario de Guaymallén.

Posee gran cantidad de imágenes y está adornado con flores artificiales, como en la mayoría de los templos del desierto. 

Sagrario y ostentorio (izq) - antiguo misal con tapas de cuero (der). 2018
A ambos lados del retablo, imágenes de tamaño natural de San José (izquierda) y de la Virgen del Tránsito (derecha), esperan sobre andas el inicio de la procesión.

San José portando al niño Jesús en  su brazo.    La imagen de Ntra Sra del Tránsito, posee cabello natural.
2018

Dos jóvenes, anotando intenciones particulares, para la misa.

Luego de la celebración de la Santa Misa, una ceremonia emotiva signada por un profundo y respetuoso silencio, en la cuál el sacerdote interactuaba con las familias asistentes, entre quienes se destacaban los Villegas, se dio inicio a la tan ansiada procesión.

Procesión en San José, Lavalle. 2018

Una agrupación gaucha estuvo a cargo de la escolta y durante el recorrido, las dos campanas del templo no cesaron de tocar,hasta que las imágenes de San José y la Virgen del Transito, volvieron a su casa.

Una Agrupación Gaucha, espera la partida. 2018
Al finalizar, el sacerdote le pidió a uno de los concurrentes, que tocara y cantara una tonada, tras la cual se efectuó el tradicional sorteo de la rifa, en la puerta de la capilla.

La concurrencia de todos los procesantes y la mirada atenta de los jinetes en sus cabalgaduras, fueron el marco que envolvió de júbilo, tan emotiva celebración.

Afiche publicitario de la FIESTA PATRONAL DE SAN JOSÉ.
La Municipalidad de Lavalle estuvo presente, como en todos los festejos religiosos del secano y proporcionó caminos y rutas mejoradas, regado permanente de calles, baños químicos y centros de recolección de residuos.

CAPILLA DE SAN JOSÉ, Lavalle.

El 27 de abril de 2009, con una serie de errores geográficos e históricos, la Cámara de Diputados de Mendoza, declaró la Fiesta Patronal de San José Artesano, de interés de esa cámara (el proyecto, está aquí
.).

Hasta el momento no fue declarada Monumento Histórico como como ocurrió con la Capilla del Rosario de las Lagunas del Guanacache, ni Bien de Interés Histórico, como la Capilla Asunción de la Virgen del Tránsito, de Asunción.

¡Un río de arena!


LECHO SECO DEL RÍO MENDOZA (a 300 m de la capilla)

Por este río de arena, alguna vez, allá lejos en el tiempo, fluyó el canto vital del agua, arrancándole vergeles al desierto.

Más la historia mendocina le deparaba una gran sorpresa. Cómo si alguien decidiera quién vive y quién no, un día quedó el agua atrapada en diques y represas, para saciar la sed de un oasis urbano creciente, con la consiguiente derrota de la realidad verde del Guanacache

Este lecho que ayer transportó agua, hidrató poblaciones, albergó peces y aves, regó cultivos y proveyó pesca, hoy sólo es ruta de enduristas, areneros, 4x4 y la mirada nostálgica, de los ancianos del desierto de Lavalle, que alguna vez lo vieron correr...



Recorrer la capilla y alrededores, fue despertando sentimientos de serenidad, a la vez que nos permitió tomar contacto con nuestros comprovincianos, su fe y tradiciones, en el remoto desierto lavallino: ¡es un rincón para visitar!

Como siempre, me despido con el deseo de que la vida brinde, buenos senderos para andar.








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* Catedrales del Desierto.

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