CIUDAD DE MENDOZA RÍO LAS CUEVAS - Paramillo de Las Cuevas - Las Heras - MENDOZA Casucha del Rey Puquios - Las Heras - MENDOZA Puente LA ROCA (GAM 8), sobre el río Las Cuevas, sendero al Co. Penitentes - Las Heras - MENDOZA Luna sobre el Co. Arco - Las Heras - MENDOZA Ruinas de las Minas Jesuitas de Paramillos - Las Heras - MENDOZA Atardecer en Lagunas del Rosario - Desierto de Lavalle - MENDOZA Cerro Comición - Luján de Cuyo - MENDOZA Capilla Nuestra Señora de las Nieves, ladera Co. Banderita Sur - Puente del Inca - Las Heras - MENDOZA Camino a Manantiales - Tunuyán - MENDOZA Cascada en la Quebrada de los Berros - Luján de Cuyo - MENDOZA Estación GUIDO - Tren Trasandino - Las Heras - MENDOZA Altos Limpios - Lavalle - MENDOZA Laguna del Diamante y Volcán Maipo - San Carlos - MENDOZA
Mostrando las entradas con la etiqueta Los Molles. Mostrar todas las entradas

EL POZO DE LAS ÁNIMAS - leyenda mendocina

El Pozo de las Ánimas, Los Molles, Malargüe


LEYENDA DEL POZO DE LAS ÁNIMAS


Adaptación: Enrique Guerrero


Los pehuenches[1], eran en apariencia similar a los huarpes, hasta podía decirse que a simple vista, resultaba difícil distinguir a unos de otros, ya que como aquellos, eran altos, delgados y de tez oscura; está claro que los hábitos y costumbres, marcaban claramente las grandes  diferencias que los distanciaban.


Hablaban el chedungun, una variante del araucano, eran cazadores y recolectores, y basaban su alimentación en el consumo del pehuén, piñón de la araucaria, de ahí que se los conociera como "la gente de la araucaria”.


De costumbres nómades, cruzaban la cordillera por pasos que sólo ellos conocían e iban desde su asiento natural, en el centro y sur de Chile, hasta Neuquén, en dónde se establecieron y desde dónde con los años, se expandirían al sur mendocino.


"Los pinales de Nahuelbuta"
Atlas de Chile (1854), de Claudio Gay Mouret (1800 - 1873)

Un reducido grupo de familias, se afincó en la zona de Malargüe[2],  sobre las  márgenes del Chadileo o Chadileufu[3],  en cercanías a lahuen-co[4], nombre dado a las aguas termales del lugar.


Vivían de la caza de ñandúes y guanacos, y de la cría de caballos y ganado caprino.




Una noche, mientras estaban reunidos alrededor de una gran fogata alimentada con leña de molle[5], sintieron el galope desenfrenado de un malón, que provenía del oeste.

"Familia pehuenche" (1840)
Dibujo de Johann Moritz Rugendas (1802-1858)
Como tantas veces, los araucanos regresaban con la intención de darle muerte a sus hombres, llevar cautiva a las mujeres y niños, y robarles el ganado.

Por prudencia más que por temor, ágilmente se incorporaron y salieron en busca de un lugar seguro donde resguardarse.


El estremecedor sonido de los gritos y el retumbar de los cascos de las cabalgaduras, presagiaban un trágico final.

Cuando sus energías se hubieron agotado y estaban prontos a rendirse, se produjo un gran silencio. El galope de los caballos enemigos cesó y los gritos se apagaron.

Asombrados y atemorizados, se guarecieron tras una gran roca, hasta que el alba disipó las sombras de la noche.



Cuán grande sería su sorpresa, al salir del improvisado refugio y ver que el valle estaba desierto y sus captores habían desaparecido. 

Animados regresaban a la toldería, cuando gritos y quejidos, que provenían de un lugar indeterminado, llamaron su atención. 

Tras andar un poco más, advirtieron que se originaban en un pozo profundo y de gran tamaño, con el fondo cubierto de agua, que se había abierto bajo los pies de los jinetes, tragándolos. Ngenechen, el dios protector había acudido en su auxilio, poniéndolos a salvo.

Desde ese entonces y cada tanto, en las noches sin luna se escuchan lamentos. Algunos dicen que es el viento que vaga entre las piedras y otros, que son las ánimas de los araucanos, que aún luchan por escapar del pozo.

Por tal motivo, a esas dos grandes cavidades, los lugareños las llaman "Pozo de las Ánimas", en tanto los pehuenches, lo bautizaron como trolopeco[6], voz araucana que significa, "agua que se abre paso".




EL POZO DE LAS ÁNIMAS


Se encuentra ubicado a pocos metros de la RP 222, a 7 km al oeste de Los Molles y a 12,5 km antes de llegar al Centro de Esquí "Las Leñas", en el Departamento de Malargüe.


Pozo de las Ánimas
Los Molles - Malargüe

Latitud: S35 11.373
Longitud: W70 00.109
Altura: 2014 m s.n.m.

Estas bellas y curiosas formaciones geológicas, que le han dado nacimiento a la leyenda, reciben el nombre de "dolinas", palabra de origen esloveno, que significa valle o depresión, las que en este caso, están formadas por dos cavidades, divididas entre sí, por una frágil pared.


Deben su origen, a la disolución de los depósitos subterráneos de rocas, tales como el yeso, la caliza y otros minerales solubles al agua, que por efecto de las filtraciones pluviales o la acción de las capas freáticas, forman cavernas, las que al derrumbarse su techo, provocan el hundimiento del terreno, dando  nacimiento a grandes depresiones de forma cónica.


"Pozo de las ánimas"

La formación consta de dos cavidades. La mayor aún continúa el ciclo de crecimiento, situación que se advierte, al ver como su perímetro se ha extendido hasta el alambrado perimetral y sobre sus paredes no asoma vegetación, debido a los constantes derrumbes. Es el que se conoce como "de las ánimas".


"Pozo de las animitas"

El otro, el más pequeño, con arbustos en sus paredes, que indican que el proceso de desmoronamiento se ha detenido, es  cariñosamente llamado por los guías turísticos y la gente local: "de las animitas".

El diámetro del pozo mayor es de algo más de 200 m, la altura hasta la superficie del agua es de aproximadamente 80 m y  la profundidad del espejo de agua varía, según lo evidencian las marcas en las paredes, pero se estima que es de 20 m o más.




Para finalizar, me despido con un abrazo cordial y el deseo, que la vida siempre nos brinde buenos senderos para andar.



[1] pehuenche: (voz araucana) pehuén: araucaria, che: gente. "Gente de la Araucaria".

[2] Malargüe: (voz araucana) de Malalhuemalal: corral, hue: lugar. "Zona de corrales".

[3] Chadileo o Chadileufu: (voz araucana) chadi: sal, leufu: río. "Rio Salado".

[4] lahuen-co: (voz araucana) lahuen: milagro, co: agua. "Agua milagrosa".

[5] molle: arbusto espinoso que le da el nombre a la localidad de Los Molles, Muy preciado por la excelente leña que produce. La abundancia de estos arbusto en la zona, le da el nombre al cercano Valle de Las Leñas. Usos medicinales: Balsámico, antirreumático, bronquial, antihistérico, galactogogo, oftálmico, purgante, vulnerario, antiartrítico.

[6] trolopeco: (voz araucana) trolope: que se abre paso, (Toponimia Araucana, del mayor Juan D. Perón), co: agua. "Agua que se abre paso"

Aunque la mayoría lo traduce como "agua del gritadero de las almas", palabras que no concuerdan, cuando son llevadas al araucano.


Si deseas saber más, sobre este apasionante rincón malargüino, te invito a que leas la transcripción del artículo "El Pozo de las Ánimas: la maravilla geológica que dio origen a una trágica y espeluznante leyenda" de Fernando G. Toledo, publicada por Diario Los Andes, el 20 de mayo de 2023. Lo hallarás aquí.



Otros temas que quizás te puedan interesar



* Laguna de la niña encantada (leyenda).

Laguna de LA NIÑA ENCANTADA - Leyendas Mendocinas.

MALARGÜE
Laguna de la NIÑA ENCANTADA - The Girl Enchanteed Lagoon's
MALARGÜE - MENDOZA - ARGENTINA

Por: Enrique Guerrero.

Malargüe o Malal Hue, es una palabra compuesta que deriva del vocablo pehuenche y significa "zona de corrales” (malal = corral, fortaleza, refugio y hue = lugar donde hay).


Cartel de bienvenida

Esta leyenda nació en una zona cercana a Los Molles y desde hace años, recorre todos los rincones de nuestro suelo.


Al igual que en Romeo y Julieta, la tragedia le arrebata la vida, a las manos esperanzadas del amor.


"Elcha" del mapudungún, significa joven o niña y no espejo, como sugieren muchos relatos.

"Francisco Parra, antiguo puestero y poblador del lugar, y que actuara en la segunda expedición al desierto, solía contar que los indios pehuenches a dicha laguna la llamaban Huecub-Lauquén, cuyo significado es, laguna donde se canta" 

Juan Isidro Maza, Toponimia y tradiciones.



Localización de la LAGUNA DE LA NIÑA ENCANTADA
 (Google Earth)

Lat: 35° 9'35.68"S
Long:  69°52'12.02"O

De las historias que con los años se fueron popularizando, elegí la siguiente para narrarles.



                                                                                            Adaptación: Enrique Guerrero.


Elcha, tal era el nombre de una bella princesa originaria de las tierras del sur, trajo con su nacimiento, un largo periodo de felicidad y prosperidad a su tribu.


Su padre el cacique, aunque largamente había deseado la llegada de un hijo varón, recibió con alegría y esperanza, el regalo que le enviaban los dioses protectores.


Ingreso al "Puente de Elcha".

De niña jugaba con uno de los tantos jóvenes del lugar y a medida que el tiempo fue transcurriendo, un bello sentimiento comenzó a despertarse, sin que ellos lo advirtieran.


De a poco los juegos bruscos, se transformaron en miradas cómplices y los empujones, en caricias inadvertidas al pasar.


Y así fue que, con los años, ella adquirió la belleza propia de las mujeres de su tribu, hasta convertirse en la princesa más bella, que hayan conocido las tolderías del sur mendocino.


Mientras tanto él, cumpliendo con su destino de cazador y recolector, desarrolló una destreza tal con las boleadoras y la lanza, que lo destacaron del resto de los jóvenes, despertando la admiración y el respeto de los ancianos que lo veían crecer.




La toldería vecina tenía un largo historial de violencia y aunque nadie sabía por qué, estaba enemistada con la de Elcha. Vanos fueron los intentos de su padre, por estrechar vínculos de amistad.


Un día la curandera, envidiosa de la felicidad de los jóvenes y viendo la preocupación del cacique, le aconsejó malamente que la ofreciera en matrimonio, al hijo del cacique enemigo y de ese modo, sellaran la paz entre ambos pueblos.


Laguna de la Niña Encantada, en invierno.

Y así fue que, en una charla mantenida por los jefes, la princesa fue prometida en matrimonio, para la siguiente luna nueva.


Anochecía en la toldería, cuando la joven se enteró del acuerdo celebrado por su padre y presa de la angustia, corrió a contárselo a su amado.

Los jóvenes, viendo que todo intento por cambiar el trato sería en vano, se miraron a los ojos un instante y tomados de la mano, dejaron el pueblo.


La noche se fue cerrando y una gran tormenta se descargó sobre el lugar. La curandera que los había visto partir dio la alarma, por lo que al enterarse el cacique, abandonó de inmediato el festejo por la unión de las tribus y se entregó a la búsqueda.




Cada tanto los jóvenes se detenían para recuperar el aliento y ver si eran seguidos, hasta que finalmente la fuga concluyó, cuando la oscuridad traicioneramente, los condujo al borde de un barranco.


Intentaron volver sobre sus pasos, pero era demasiado tarde. El contraluz de un relámpago, recortó por un momento las siluetas de sus captores, que estaban prontos a darles alcance.


Un rayo convirtió a la curandera en piedra...

Por lo que no queriendo aceptar el destino que les habían deparado, se abrazaron fuertemente y saltaron al vacío, desapareciendo bajo las gélidas aguas de la laguna.


La bruja que observaba furiosa desde lo alto del cerro, fue alcanzada por un poderoso rayo, que la convirtió en roca...

Cuando la gente llegó al lugar, los jóvenes habían desaparecido bajo las aguas y a partir de aquel día, sólo quedó el recuerdo, de una bella historia de amor.


Laguna de la Niña Encantada

Cuentan que desde entonces, en las noches de luna llena, se refleja sobre la superficie cristalina del agua, la imagen de la joven princesa.




Deseo que hayan disfrutado el relato y como siempre, me despido con un abrazo fraterno y el deseo de que la vida, nos brinde buenos senderos para andar.







Otros temas que quizás te puedan interesar:


* Leyenda del ñandú.



Preservar el patrimonio cultural y las tradiciones, constituyen los únicos caminos posibles, para mantener vigente la historia de nuestros orígenes.


Copyright © 2015 Huellas Cuyanas