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LA PIEDRA ISIDRIS.

Senderismo
Track completo del sendero PUERTA DE LA QUEBRADA - ISIDRIS.


DIFICULTAD: Fácil, estando acostumbrado a caminar en el pedemonte.


DISTANCIA IDA Y VUELTA: 7,9 Km.


PUNTO DE PARTIDA: Puerta de la quebrada (El Challao).


EQUIPO NECESARIO: Mochila pequeña o morral, agua (no hay agua en todo el trayecto), comida de marcha (sanguches o frutas), ropa cómoda preferentemente sintética, lentes con protección UV, zapatillas y máquina de fotos.



Hay señal de telefonía móvil, en casi todo el trayecto.



Más allá del mito:
Isidris, Ciudad Dorada

(El Challao - Las Heras - MENDOZA)


Por: Enrique Guerrero.


Para quien nunca hizo senderismo, la primera salida es todo un desafío.


Este sendero es ideal para iniciarse, ya que combina naturaleza y no requiere un gran estado físico, ni equipamiento costoso; solamente estar habituado a caminar.


Cartel Indicador y reloj de sol
(Puerta de la quebrada).

Muchos de los senderos del Challao, tienen como punto de partida la Puerta de la Quebrada, un parador que funciona como restó y por una tarifa accesible, ofrece un lugar seguro para estacionar.


Se encuentra unos metros más allá, del río San Isidro.


Quien desea evitar el gasto de estacionamiento, puede dejar su vehículo fuera del predio.


No se abona ingreso para practicar deportes en los circuitos del cerro Arco, ni por caminar en/o junto a cauces de agua.





El camino, cruza al río Casa de Piedra

Partimos de la playa de estacionamiento con rumbo norte, hasta llegar al lecho del río Casa de Piedra, que atraviesa el camino de izquierda a derecha (oeste - este).


La senda comienza a insinuar el misterio de una pequeña historia, mientras desnuda con indiferencia, el encanto del paisaje.


Cactus en flor, cuando "amaina" la lluvia
(Opuntia sulphurea)
Apenas traspuesto el alambrado, las veras del río seco, exhiben las primeras plantas aromáticas, que asoman con un esplendor inusitado.


Cactus, jarillas, ajenjo gris, tomillo, carqueja y muchas otras plántulas, componen el milagro creciente del pedemonte.


HUELLAS-CUYANAS
Merendando en el silencio de la quebrada

El aire, ajeno a la contaminación urbana, se va enriqueciendo de humildes fragancias, que se suman a la energía poderosa que brota de la quebrada.


HUELLAS-CUYANAS
Río Casa de Piedra
Las primeras señales de que estamos en el camino correcto se hacen visibles, por ejemplo, un punto con un arco, pintado discretamente en la piedra.


Comentan (no encontré nada documentado), que durante la década del 70´, una exploración realizada por YPF detectó un vacuoide o cavidad subterránea natural, a 30 Km bajo la superficie.


En los 90´, la escritora Verónica Lizana escribió el libro Isidris, tras experimentar un contacto telepático con seres intraterrenos, mientras meditaba en la piedra.



Sus relatos nos llevan a una Ciudad Dorada con fuentes de agua, luz y seres o entidades superiores...


A partir de ese momento, gente de todo el mundo ha venido a visitarla y opinado al respecto, dando nacimiento al mito.


"Fue a principios de los ’90 cuando se comenzó a hablar acerca de un lugar en la montaña, en el que si una persona se acostaba sobre una gran piedra plana que había allí, una puerta especial se abría hacia otra dimensión. 

Desde seres iluminados y sin rostros, figuras de monjes o una mujer de grandes y apabullantes ojos que transmitía mensajes a los extraterrestres, hasta la conexión con ovnis, y una ciudad paralela, eran los múltiples relatos que se fueron pasando de boca en boca. Desde entonces hasta hoy, son miles las personas que por diversos motivos han pasado por la ya conocida piedra de Isidris, detrás del Cerro Arco".

Diario Los Andes, 30 de septiembre de 2005.


HUELLAS-CUYANAS
La Rosa Mosqueta, anfitriona de los senderos cuyanos.

La paleta encantada del paisaje, estalla en pétalos multicolores, componiendo con delicadas texturas, un abanico de esplendor.


Es primavera y las rosas mosquetas coquetean con los cerros de la quebrada, pincelando la monotonía arisca del desierto, con suaves fragancias.

Continuamos el camino con una grata sorpresa. Ahí a la vuelta, se realiza una exposición de arte en el lecho seco del río.


Arte en el Río Casa de Piedra

Como en una galería de arte, se expone la escultura que dejó algún senderista, como recuerdo de su paso por el lugar y compuso con tan sólo tres elementos y una gran dosis de inspiración:


"El indio", está formado por un coirón y una piedra sobre una gran roca que se desmoronó del cerro.



Mientras caminaba intentaba imaginar una ciudad intraterrena, localizada a 30 Km bajo el suelo. Según pude informarme, la temperatura crece en razón de 30°C por km de profundidad, por lo que se puede deducir, que tendría una atmósfera de aproximadamente 900°C.


 ¿Las fuentes de agua, serán de vapor?...


Además estando las rocas en las inmediaciones del río, estancia y paraje San Isidro, no resulta curioso, que la piedra lleve por nombre Isidris...


Senderismo
Un pequeño pircado...
Continuamos el sendero y veo con cierta tristeza, como de a poco comienzan a aparecer alambrados en el recorrido.

 

El hombre ambiciona establecer límites y la naturaleza, con un mensaje poderoso busca la emancipación.

 

Un muro de pircas asoma tímidamente entre las jarillas. El tizne de un asadito y un rayito de luz, son los únicos confidentes del momento.


Senderismo
Al Portezuelo del Sto Tomás de Aquino.
Unos pasos más allá, al este, se abre un sendero angosto que conduce al Portezuelo del C° Santo Tomás de Aquino, punto de partida para ir al Gateado y Viscacha, así, con “s”.


Hoy concurrido por muchos deportistas que practican trail running, deporte que consiste en correr por senderos de montaña.



Senderismo
Escritura germánica antigua.

En las rocas que bordean el camino, viejas inscripciones que comienzan a borrarse con los años, intentan arrebatarles a nuestros sentidos, el contacto con la realidad.


Se las llama runas, escrituras de origen germánico antiguo, que poseen un carácter místico y que vaya a saber por qué, están tan lejos de su casa.


Duraznero silvestre en la quebrada.


A partir de allí, se va ensanchando la quebrada del Manzano, señal de que nos aproximamos al final de este recorrido.



La Piedra Isidris


Entorno de la Piedra de Isidris
Latitud: S32 50.141 
Longitud: W68 58.070


Senderismo
Descansando sobre Isidris
Senderismo      
Ladera O de  Isidris


Nótese en las siguientes imágenes, la inclinación de las capas de roca, en las bases de estos cerros. Muestran con bastante claridad la transformación geológica que afectó al suelo, donde inimaginables fuerzas debieron converger, para que se elevara, por ejemplo, la cima del Aconcagua a 6.960,8 msnm.

Antes de llegar.

Senderismo
Pasando Isidris

CONTAMINACIÓN DEL ECOSISTEMA


En los últimos años, con la popularización de este y otros senderos y la incursión de gente no preparada para el deporte, ha ido creciendo el impacto en muchos de los ecosistemas.


Contaminación con basura industrial
El aumento progresivo de la contaminación producida por desechos industriales y basura tales como botellas, latas, bolsas, etc., así como actitudes poco consideradas con el medio (cross de 4X4 o moto), en lugares no aptos para estas disciplinas deportivas; aceleran el deterioro y la calidad de la vida silvestre autóctona.

Las imágenes de la Piedra Isidris, corresponden al año 2012, ya que a fines del 2014, yendo al Cerro Gateado, observé como la fisonomía del lugar, había cambiado radicalmente.


Con esmalte sintético de diversos colores, pintaron las grandes rocas, con mandalas, nombres y fechas, y no faltó quien colocara un crucifijo, sobre la falda del cerro.


¡El entorno ya no era el mismo!, el gran depredador del paisaje había llegado: el hombre.


Aspecto del lugar a fines de 2014

Olvidaron o quizás desconocen una de las bases del senderismo: transitar los senderos de la naturaleza, sin que nuestra visita deje marca alguna, para que otro visitante, lo descubra igual o mejor de lo que estaba cuando pasamos.

 
Como siempre, las bolsas, botellas, cáscaras de frutas, papeles, envolturas de cereales y caramelos, volvieron en el mismo recipiente que los transportó hasta allá, nuestros bolsillos y mochilas.


¡Es un bello sendero, para transitar cualquier día del año!



Me despido con un abrazo  cordial y el deseo, de que la vida nos brinde buenos senderos para andar. 
Copyright © 2015 Huellas Cuyanas