SERPIENTES DE MENDOZA: LA YARARÁ
El contacto
tan estrecho que establecemos con los escenarios naturales, cuando practicamos
senderismo (trekking), nos lleva a aventurarnos en un entorno esplendoroso, que
se manifiesta en su máxima expresión, cuando interactuamos con el paisaje, el
reino animal y vegetal.
Para obtener
una comunicación respetuosa con el medio ambiente, resulta necesario comprender
las frágiles variables que sustentan y crean esa maravillosa armonía, que
descubrimos cuando incursionamos los diversos senderos de nuestro país.
Aunque no es
común verlas, forman parte integral de un gran ecosistema, habitando en la
mayoría de los rincones de nuestra geografía, por lo que resulta necesario
tener una mínima información sobre estos reptiles, tendientes a evitar
encuentros inesperados, accidentes ofídicos o alterar su hábitat natural.

Con la
llegada del otoño, bajan las horas de luz y con ello las temperaturas, y los
reptiles comienzan a sumirse en un estado de "brumación", en el que comen
menos o simplemente nada, pero necesitan beber agua.
Se diferencia
del estado de "hibernación" de los mamíferos, por cuanto en ese periodo, no se alimentan ni se mueven.
Por esta condición
propia de las serpientes, no se registran accidentes ofídicos en
invierno o en las zonas frías de nuestro país (alta montaña, Antártida e Islas del Atlántico Sur).
Las serpientes son
animales poiquilotermos, es decir, carecen de mecanismos internos para regular
la temperatura del cuerpo, por lo que esta varía con la temperatura ambiente.
En nuestra provincia,
encuentran su hábitat en la precordillera, pedemonte, desierto, valle y zonas
rurales, donde registran gran actividad, durante el periodo cálido, que va desde la primavera, hasta principios de otoño.
El incendio de la primavera pasada
![]() |
En el artículo se observa una "Yarará chica" (Bothrops diporus) 20/11/18 |
Tras el incendio
intencional, provocado en el cerro Arco y Gateado, el 21/09/18, se han
registrado ataques aislados a personas y animales, de serpientes yarará
(bothrops), en viviendas cercanas.
Es muy probable, que por
la destrucción total que produjo el fuego sobre su actual hábitat, se hayan tenido que replegar a las zonas que históricamente poblaron y de las que fueron desalojadas, para dar paso a la construcción de barrios privados y villas.

Serpientes, culebras y víboras
Con mucha frecuencia se
suelen usar los términos serpientes, culebras y víboras, indistintamente o como
si fueran sinónimos, cuando la realidad es otra.
Serpientes (serpentes):
son un suborden de los reptiles, que se caracterizan por no tener patas. Poseen
un cuerpo alargado y normalmente cilíndrico, cubierto de escamas.
Culebras
Culebras (colubridae), son
una familia de serpientes, que incluye unas 1800 especies, en su mayoría
inofensivas y de tamaño mediano, no obstante, algunas poseen veneno, sin
resultar mortal.
![]() |
Culebra ratonera (Philodryas trilineata) foto de Pablo Eguia |
Atacan mordiendo y sus
dientes se encuentran en la parte posterior de la cavidad bucal.

Las serpientes peligrosas
de cuyo, tales como la yarará cola blanca, yarará de la cruz, yarará ñata,
coral y cascabel son de hábitos estrictamente terrestres, por lo que nunca
suben a árboles o arbustos.
Víboras
Víboras, áspides o
viperinos (Viperinae): son una subfamilia de serpientes, que junto con los
crótalos (Crotalinae), forman la familia de los vipéridos (Viperidae).
![]() |
Yarará ñata (Bothrops ammodytoides) |
Las serpientes tragan a
sus presas enteras, sin cortarla ni masticarla. Se valen de los dientes para
sujetarlas, mientras los colmillos inoculan el veneno, elaborado por las
glándulas salivales.
De estas breves
descripciones generalizadas, se desprende que todas las víboras y culebras son
serpientes, pero las culebras no son víboras y viceversa.
YARARÁ, CASCABEL Y CORAL,
las serpientes de Mendoza
Las serpientes Cascabel
(Crotalus) y Yarará (Bothrops), poseen una cabeza triangular, más ancha que el
cuerpo; ojos con pupila vertical y fosetas para detección del calor (Loreal).
Colmillos anteriores
grandes, acanalados y móviles (Solenoglifas), retraídos contra el paladar
cuando están con la boca cerrada. Inyectan grandes dosis de veneno, en una sola
mordida.
Cuando van a atacar se
enroscan en espiral, con los 2/3 posteriores replegados a manera de base firme.
Consiguen así una posición dinámica que les permite proyectar su cabeza
rápidamente hacia su presa y volver a su posición inicial.
![]() |
Foseta Loreal propia de las yararás y cascabel. |
Mirando la cabeza de
costado, vemos que poseen entre el ojo y la fosa nasal, otro orificio.
Esa entrada es la foseta
loreal, un órgano termoreceptor que tiene la misión de percibir el calor
(infrarrojo), emitido por una posible presa.
Experimentos han demostrado que, cuando se les priva de sus sentidos de vista y olfato, las víboras de foseta pueden atacar con precisión a objetos en movimiento, si estos están por lo menos "0,2°C" más calientes que la temperatura ambiente.
Parker HW,
Grandison AGC. 1977. Snakes
Serpiente Coral
(Micrurus): posee cabeza roma del mismo grosor que el cuerpo (sin cuello),
pupilas redondas y carecen de fozas de detección de calor.
![]() |
Coral (Micrurus pyrrhocryptus). |
Los sacos de veneno no
están asociados a los colmillos, pero son adyacentes a los dientes, por lo que
impregnan las perforaciones que hace la serpiente, cuando engancha a su presa.

YARARÁ, posiblemente
derive del tupí, donde iara= señora respetada, y rá (sufijo guaraní de tiempo
futuro) la que será. Por lo tanto bien puede significar "la que será señora
respetada o la que manda" (por su peligrosidad).
Yarará
(Bothrops)
El 98% de los accidentes
por ofidios venenosos en Argentina, se deben a este género, ampliamente
difundido por todo el país.
![]() |
Se puede identificar la especie de Yarará, siguiendo estos patrones de dibujo. |
Son ovovivíparas, es
decir, los embriones que se desarrollan dentro de la madre, dependen para su
nutrición únicamente de la yema del huevo, dando a luz de 7 a 8 crías, ya
activas y mordaces.
Poseen una foseta loreal,
que le permite percibir la temperatura (infrarroja), ubicación y tamaño de la presa,
aún en total oscuridad.
En todas las especies del
género Bothrops, el veneno está constituido por una hemotoxina potente, cuya
acción sobre la hemoglobina de la sangre impide el transporte de oxígeno a los
tejidos. Aunque raramente mortal, puede causar daños locales severos.
Son agresivas y si se
invade su territorio, atacan.
Cuando se sienten
amenazadas, se irritan o se ponen en actitud de ataque, hacen vibrar
rápidamente la extremidad de la cola, contra el cuerpo o el suelo, como las de
cascabel.
Habita en ambientes
cercanos a pastizales o cursos de agua; se refugian debajo de troncos, ramas
secas, leña, piedras, peñascos y cuevas de roedores.
De hábitos crepusculares y
nocturnos, se alimentan principalmente de roedores, tales como lauchas, ratones
y pequeños mamíferos.
Presentan un dimorfismo
sexual por lo cual las hembras, son de mayor tamaño que el macho.
En Mendoza tienen marcada presencia, en los departamentos de La Paz, Santa Rosa, Lavalle y General Alvear.
Pueden marcarse como sitios de cuidado: las zonas del Challao, Cerro Arco,
Cacheuta, Luján de Cuyo, Potrerillos, San Rafael, Tunuyán, Uspallata y
Villavicencio.
Yarará Ñata
El tamaño de los adultos, raramente supera los 60 cm, de los cuales, la cola representa un 12%, lo que la hace la más pequeña de su especie.
El nombre yarará ñata, se debe a las placas dérmicas que se elevan sobre las narinas (nariz respingada).
![]() |
Yarará ñata (bothrops ammodytoides)
fácilmente identificable por la nariz respingada
|
![]() |
Habitat de la Yarará Ñata, en Cuyo. |
Sin embargo puede alimentarse a lo largo de su vida con reptiles.
Prefiere terrenos desérticos o semiáridos por los que se desplaza con poca agilidad y con movimientos casi lineales.
De temperamento moderadamente agresivo y toxinas que en ocasiones, provocan accidentes graves o fatales.
Su presencia, es
importante en Mendoza.
Yarará Cola Blanca
Es la responsable de un gran número de casos ofídicos en el país, debido quizás, a que se encuentra bien adaptada a la mayor parte de nuestro territorio.
![]() |
Yarará cola banca (Bothrops diporus) |
Cabeza lanceolada, cuello bien marcado y ojos medianos con pupila vertical.
Es extremadamente lenta y agresiva.
Cuando se irrita o se pone en actitud de ataque, hace vibrar rápidamente la extremidad de la cola, como las de cascabel.
![]() |
Habitat de la Yarará Cola Blanca, en Cuyo |
Se refugia entre troncos, piedras, ramas o arbustos, valiéndose de su coloración para mimetizarse con el entorno.
PATRÓN DE DISEÑO Y COLORACIÓN: serie de manchas marrón oscuro con formas de puntas de flechas o triángulos unidos por el vértice (como mariposa), sobre fondo castaño claro a grisáceo o rojizo.
Prefiere terrenos áridos y ambientes pedregosos cercanos a cursos de agua.
Sus presas son generalmente pequeños roedores y es noctívaga (de hábitos nocturnos).
Su presencia, es
importante en Mendoza.
Yarará de la Cruz
Aunque normalmente no superan los 120 cm, se han encontrado ejemplares de hasta 150 cm,
![]() |
Bothrops alternatus (yarará de la cruz o crucera) |
La cola se afina abruptamente a partir de la cloaca.
![]() |
Habitat de la Yarará de la Cruz, en Cuyo |
Es de hábitos nocturnos y crepusculares. Su menú lo constituyen pequeños mamíferos, aves, lagartos y huevos. Las presas, las traga enteras una vez muertas.
Al ser cazadora nocturna, ubica a su presa con la foseta loreal (termo-sensible), que le permite percibir la temperatura y tamaño de los animales de sangre caliente, aun en la oscuridad total.
Prefiere ambientes húmedos o inundables, terrenos pantanosos y pajonales en las orillas de los ríos y otros cuerpos de agua, áreas cuya vegetación consiste en esparto y gramíneas.
De escaza presencia en Mendoza.
Precauciones, primeros auxilios y tratamiento
Por lo general, las
serpientes sólo muerden cuando son pisadas, tomadas o se ven sorprendidas por
un movimiento repentino y no pueden huir. O cuando se desatiende su posición
defensiva y la persona supera el umbral, que establece el ofidio para
defenderse.
Resulta conveniente tener
en cuenta, que durante la primavera, verano y hasta principios de otoño, los
ofidios registran su mayor actividad, coincidiendo con nuestra incursión, a los
escenarios naturales donde habitan.
De acuerdo a relatos de
personas que sufrieron ataques, la mayoría sintió el pinchazo de la mordedura,
antes de ver la víbora y en algún caso nunca la vio, lo que habla de la
perfección de su camuflaje y/o la distracción del accidentado.
![]() |
Senderismo nocturno en Uspallata. |
El mayor porcentaje de ataques ofídicos, se registró en la zona de
las piernas.
Por tal
motivo resulta conveniente no incursionar con bermuda, short, o calzado tipo
sandalia, en los terrenos donde puedan habitar ofidios, prefiriéndose el uso de
pantalones de lona, polainas y/o botas, ya que agregan una protección extra.
Los ataques en la zona de los brazos y manos, mayormente se produjeron en campesinos que realizaban faenas rurales y escasamente en deportistas.
Según datos del Programa
Nacional de Ofidismo, se registran alrededor de 850 casos anuales en nuestro
país. La gran mayoría ocasionados por víboras del género Bothrops (yarará),
menos del 3% por víboras del género Crotalus (cascabel), y en un porcentaje
casi insignificante, por serpientes del género Micrurus (coral).

PRIMEROS AUXILIOS
NO usar torniquetes, esta
medida agrava el bloqueo vascular, favoreciendo el síndrome isquémico
-edematoso y la necrosis.
NO realizar incisiones,
amplias fasciotomías, ni cauterizaciones en el sitio de la mordedura, pues
estas medidas destruyen tejidos y agravan el cuadro producido por la mordedura.
NO inyectar antiveneno en
el sitio de la mordedura, pues aumenta el edema y con ello la isquemia.
NO administrar agentes
inhibidores de la fibrinólisis ante la presencia de síndrome hemorragíparo
sugestivo de coagulación intravascular diseminada (C.I.D.) Esta medida agrava
la coagulopatía y provoca hemorragias intensas.
NO suministrar bebidas
alcohólicas como estimulantes o para mitigar el dolor, ni colocar sustancias
como vinagre. alcohol, kerosén, etc. en la zona de la mordedura.
Ministerio de Salud,
Gobierno de Mendoza.
TRATAMIENTO
Medidas Generales.
a. Asepsia del área de la
herida, profilaxis antitetánica.
b. Retirar anillos,
pulseras, cadenas, tobilleras y zapatos que puedan comprometer la circulación
sanguínea.
c. Inmovilizar y elevar el
miembro afectado
d. El dolor local puede
ser controlado con la administración de analgésicos, no dar aquellos que
interfieran con la coagulación tipo aspirina
e. Instalar buen acceso
venoso para asegurar un volumen circulatorio (hidratación parenteral) y una
adecuada diuresis para prevenir insuficiencia renal.
f. Antibióticos para
cubrir gérmenes “gram” positivos y anaerobios.
g. Evitar la
administración de inyecciones innecesarias ya que existe el riesgo de
hemorragias por defecto de coagulación.
Ministerio de Salud,
Gobierno de Mendoza.
En caso de mordedura de serpiente,
concurra con urgencia al Hospital de Enfermedades Infecciosas "José
Néstor Lencinas", calle Talcahuano 2194, Godoy cruz, Mendoza, teléfono:
0261 427-2600
En próximos artículos, las víboras de cascabel y coral.



- Cei, J. M., 1993. Reptiles del noroeste, nordeste y este de la Argentina. Herpetofauna de las selvas subtropicales, Puna y Pampas.
- Guía de Diagnóstico y Tratamiento de Envenenamientos por Animales Ponzoñosos (Ministerio de Salud de Mendoza).
- Serpientes peligrosas de Cuyo (CONICET - UNCuyo).
- Norman, D. R., 1994. Anfibios y reptiles del Chaco Paraguayo. Amphibians and reptiles of the Paraguayan Chaco.

* Monumentos Naturales de la Provincia de Mendoza: Ley 6.599.
* La jarilla: Flor Provincial de Mendoza.
14 comentarios:
¡Gracias por tu visita!