ORIENTARSE.

ORIENTACIÓN


Nuevos hitos en la era digital.


Sextante o astrolabio marino. 
¿Has notado cómo con el pasar de los años, la necesidad de orientarse o posicionarse espacialmente se fue acrecentando?

Ya no se trata de encontrar una calle, un negocio o un edificio, en lugares donde aún las ciudades más pequeñas, conforman intrincados laberintos o de convertir en aventura, un viaje por agua, cielo o tierra.

Ante esta situación que en algunos casos puede transformarse en caótica, la tecnología acudió en nuestro auxilio con la ayuda de valiosas herramientas electrónicas, que nos permiten conducirnos en cualquier lugar del mundo, como el mejor, cómo si hubiéramos nacido allí.

Desde las lejanas épocas de las cavernas, hasta la actual con los complejos viajes espaciales incluidos, la necesidad de saber dónde se está posicionado en tiempo real, se fue volviendo una necesidad imprescindible.


La palabra orientación deriva de oriente, en clara alusión al ESTE, punto cardinal por donde asoma el sol.

Rosa de los vientos
del Castillo de Burgos (ESPAÑA).
Los primeros navegantes árabes, descubrieron la manera perfecta de orientarse gracias a la Estrella Polar y al  sextante (Navegación Astronómica), método que sin ser totalmente exacto, les permitía atravesar mares y desiertos, y regresar a casa con menores dificultades.





Se descubre el Norte Magnético


Brújula de bolsillo.
Dicen que en el siglo IX los chinos, navegaban guiados con una aguja imantada que flotaba en el agua de una vasija y sola se alineaba con los polos magnéticos: norte y sur.

Después fue montada sobre un eje y provista de un fondo que llevaba impreso la Rosa de los Vientos, dando nacimiento a la popular brújula, que durante siglos acompañó a los viajeros por el mundo. 


La era espacial y las comunicaciones


Con el comienzo de la era espacial, se inicia una nueva etapa en las comunicaciones y en la navegación, gracias al empleo de satélites de órbita geoestacionaria.

La órbita geoestacionaria, es decir geosincrónica o sincronizada con el sentido y la velocidad de rotación de la tierra, donde el satélite y la tierra giran a la par, conforman no sólo redes de telefonía y televisión, sino que ayudan a la navegación, con el respaldo de complejos sistemas.

Receptores de posicionamiento o navegadores satelitales.
Los receptores de navegación, valiéndose de una constelación de satélites geoposicionados y sistemas informáticos, proporcionan lecturas respecto al norte geográfico o real (el que está alineado con el eje de rotación de la tierra). Este norte geográfico, no coincide con el magnético, que es el que proporciona la brújula.

Declinación magnética.
La diferencia en grados existente entre estos dos nortes, el magnético y el geográfico o real, se llama declinación magnética y varía según estemos al este (positiva) o al oeste (negativa), del eje Norte-Sur geográfico.






Saber orientarse, le permitió a los Reyes Magos llegar a Belén mediante Navegación Astronómica; a Indiana Jones muchas de sus aventuras, gracias a la Navegación Magnética; a los aviones ir por el mundo usando VOR o GPS y a las naves espaciales ante la ausencia del norte sur en el espacio, viajar guiadas por un Sistema Tridimensional de Coordenadas.




¿Y EN LA VIDA?


¿Cuáles son las Cartas de Navegación, GPS, astrolabios o brújulas?...

Pienso que de acuerdo a la fe que profesemos o a los intereses personales, hay un variado espectro de posibilidades.

Con los años fui notando que si bien mi rumbo iba cambiando, permanentemente habían señales en el camino.

Que más allá de los cuatro puntos cardinales que me exigía la geografía, la vida me proponía nuevas direcciones.

1. Adelante, para saber a dónde voy.
2. Atrás, para recordar de dónde vengo.
3. Abajo, para trasladarme con humildad sin pisar a nadie.
4. A los costados, para ver quienes me acompañan en los momentos difíciles y me ayudan a superar los obstáculos del camino.
5. Y arriba, para agradecer a quien siempre me cuida y todo lo ve.

Estos cinco puntos los leí hace años y me parecieron importantes para incorporarlos en la bitácora de mi vida, para posicionarme respecto al futuro, al pasado, a los amigos y por sobre todo con Dios.



Tras esta pequeña introducción a la orientación, tan necesaria en nuestra actividad, me despido con un fuerte abrazo y el deseo de que la vida, nos proporcione buenos senderos en nuestro andar.






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HUELLAS CUYANAS

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2 comentarios:

  1. Me encanta el relato que haces. Estaba buscando datos para una tarea de mi hijo y google me envio aca. Cuando este mas tranqui voya visitar el blog, podrías dedicarte a escribir temas del alma.
    Saludos Cecilia

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    1. Muchas gracias por tus comentarios Cecilia, simplemente soy un caminante y por ello, sólo hablo de caminos. Para los temas del alma, nacieron los poetas...
      Eres bienvenida. Saludos: Enri

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